
Con hojas en blanco como camino y mis pies como tinta negra que éstan manchan relatando la vida que he llevado:
Y con unos senderos sangrientos que cubren mi piel en éste momento, relatando mi sufrimiento como si de un texto transcripto al sistema braille para ciegos se tratase.
Con el odio y el rencor como bandera y la decepción y el amargo pensamiento como única vestimenta.
Con los sueños como meta y la vida como trayecto.
Con canciones tristes sonando en mis oídos y el sentimiento que las acompaña como única emoción latente.